lunes, 2 de noviembre de 2009

La Gran Semana de Lima



Quien haya nacido en Lima, y viviera toda su vida en esta ciudad, como el que escribe estas líneas, puede dar fe de un cambio en la identidad de la ciudad, aún pasan por mi mente los recuerdos de una avenida Abancay congestionadísima, y de un Parque Universitario, que para los noventa era tierra de nadie, y si a alguien se le debe dar el crédito de el cambio que hoy observamos, que se ve reflejado en el turismo en la capital: Es al ya desaparecido Alberto Andrade, que fuera de diferencias políticas se mostraba como un hombre integro por su ciudad, algo que se le agradecerá y reconocerá por siempre, y en particular, para empezar con la crónica de los días miércoles y jueves de la Gran Semana de Lima, debo rememorar al “Gordito Criollón”, ya que recuerdo claramente que en su gestión, sino se instaló se hizo común ver a los agentes de serenazgo, acompañados de enormes perros, que protegían a los ciudadanos ante cualquier eventualidad.
Es así, que en el marco de la Gran Semana de Lima, en el parque de la Exposición, que el mismo Andrade remodeló, que se llevó a cabo una demostración de la policía canina, la cual contó con gran afluencia de público, y sobretodo de niños que felices veían a los perros entrenados hacer maromas en el aire, cuales danzantes encantados a la orden de sus amos, los policías encargados de hacer respetar la ley, en una ciudad de enorme crecimiento como es Lima.
Conversando con uno de los entrenadores, pudimos saber que desde cachorro cada perro es asignado a un oficial, el cual se encarga de convivir con el perro para obtener su confianza y fidelidad, por lo cual es raro que un perro no salga con su amo, he ahí el secreto de la obediencia. El perro no obedece ordenes, sino que escucha peticiones de un viejo amigo que conoce muy bien y al que nunca hará daño. Sinceramente algo increíble.
La exposición fue en horas de la tarde, por lo cual culminó en la noche, y sinceramente fue único ver a perros tan bien entrenados, que cualquiera podría confundir con verdaderos seres humanos, y es que estos animales son piezas fundamentales en el orden de la ciudad, en especial en la detección de drogas, cabiendo mencionar la participación de la unidad anti drogas canina, que hizo demostraciones de detección, dejando asombrado a más de uno, quedando el público sorprendido ante la inteligencia animal.
Sin duda, unos aplausos no son recompensa suficiente para estos animales, el respeto es la mejor forma de expresar nuestra admiración.
Al día siguiente, siendo un jueves caluroso me encontraba en el parque de la Democracia, donde hace unos años se cometió uno de los crímenes más deleznables de la historia de nuestra joven República, me refiero al incendio provocado por un desesperado Montesinos, que viendo perdido su despreciable régimen mandó a quemar el entonces Banco de la Nación, pereciendo cuatro trabajadores, queriendo hacer creer con sus medios comprados, que el incendio fue producto de los manifestantes en contra del régimen, felizmente se supo la verdad y hoy el espacio dejado por el Banco alberga a un bonito parque a unas cuadras de la plaza San Martín, lugar elegido para la muestra de la identidad limeña organizada por la Fundación Telefónica, y que busca encontrar una identidad, dentro de la inmensa y creciente población de nuestra variopinta ciudad.
Y las actividades, que se realizaron contaron con apoyo internacional, como por ejemplo la llamada Identidad, que es trabajo del artista argentino Fabián Nonino, que permite dibujar cualquier imagen por celular y en instantes poder verla reflejada en una pantalla enorme, que fue colocada en el parque, sin duda asombroso y la otra obra de arte, que se puede visualizar en el parque de la Democracia es la del cubano James Bonachea, quien cambia las luces del parque por luces de emergencia, lo que le da al parque y a esa zona de la ciudad una tonalidad única y surreal, lo cual da un gran atractivo visual, resaltando que estas actividades se realizaron a partir de las seis de la tarde, con el objetivo de verlas de la mejor forma posible.
Es así, que el orden público y la identidad de una ciudad fueron parte relevante de esta importante muestra, y es que una ciudad en crecimiento como Lima necesita una identidad propia, que poco a poco se va consolidando como tal, y que actividades como las mencionadas ayudan en gran parte a esto, ojalá no sean necesarias actividades de este tipo, para que los limeños tomemos identidad sobre nuestra rica cultura y ayudemos con el orden público, sino que se haga objeto común todos los días y cualquier hora, y que poco a poco todos tomemos conciencia de tener una magnífica cultura, única en el mundo, que es vista y respetada de igual a igual por sus similares.

CUENTACUENTOS, una historia digna de una obra literaria.

Imaginen una época sin televisor y sin radio. ¿Qué haríamos en esas circunstancias para matar el aburrimiento y el marasmo ?. Es dificil pensar en esto, porque es cierto que en muchos hogares de nuestra ciudad se venera ahora a la televisión y a la radio como una suerte de padres sustitutos. Lamentablemente, muchas veces, estos artefactos son los encargados de dar la educación que un padre debe dar, pero no dá por cuestiones de trabajo u otras actividades.
Quizás debamos recordar que esta época existió y no fue hace mucho, ha pasado menos de medio siglo desde que la llamada caja boba invadió los hogares limeños y peruanos, y también debemos acotar que existían muchas formas de entretener a un niño, y lo mejor era que ellos se divertían y a la vez aprendían, por lo cual tampoco tratamos de aseverar que todo tiempo pasado fue mejor, sin embargo podemos aseverar que al menos si más consecuente.
Este relato podría empezar como: érase una vez en una ciudad en plena efervescencia unos niños muy extraños, ellos, a diferencia de los niños que nacerían cincuenta años después, no conocían un maravilloso como terrible invento que haría poco pensativas sus mentes: el televisor. Y es que a estos niños les apasionaba la lectura, sus héroes no eran personajes inventados con un claro objetivo marketero, sino que se peleaban por ser el Quijote y Sancho, Sherlock Holmes y Watson y sobretodo amaban las interpretaciones que ciertos caballeros hacían. Estos caballeros creaban mundos de fantasía en base a sus historias favoritas, creando un momento máginco con la expresión de su voz, el lenguaje de su rostro y su cuerpo, y captando la atención de su público con determinados toques de sondios fabricados para ese memento. Ese momento mágico era recompensado con una pequeña propina bien merecida. Estos caballeros eran conocidos como LOS CUENTACUENTOS.
Estos fantásticos personajes, quienes generalmente eran estudiantes de literatura, se encargaban de interpretar la obra que los niños le pidiesen, como un magnífico monólogo, y era así como pasaban de ser el valiente Aquiles al malvado Lobo Feroz. También solían interpretar historias propias con lo cual encandilaban a los niños, quienes veían en ellos un claro ejemplo a seguir.
Conforme fue pasando el tiempo los Cuentacuentos adquirieron gran popularidad y se les veía en las bibliotecas y auditorios donde grandes y pequeños acudían y aplaudían. Gozaban con estos singulares personajes, que algún desorientado adulto podría tomarlos por locos. Pero muchos pensarían hoy que menos cuerdo sería estar encerrado con un aparato como una TV, pero ese es un tema que se tocará más adelante.
Si bien es cierto que las condiciones laborales permitían a los padres poder llevar a sus hijos a ver a los cuentacuentos, también es cierto que los gobiernos de aquella época promovían una mayor cantidad de lecturas a los pequeños, quienes se entusiasmaban ante esto. Esta semilla florecía en los campus universitarios, cuna de grandes literatos de los cuales hoy nos enorgullecemos.
Pero algo pasó y quizás la respuesta tenga que ver con los gobiernos militares que tomaron el poder, usaron el nuevo invento televisivo como una distracción adictivo, con lo cual los padres ahorraban en atender a los niños, y a su vez muchos eviataban sesiones de teatro y otras actvidades y les daba cierta “seguridad”, ya que no era necesario salir de casa para tener diversión, cosa que resquebrajo las relaciones familiares. Es así que los cuentacuentos vivieron su propia odisea y empezaron a escribir su propio cuento, que aún espera un final y se refugiaron en bibliotecas y salas de teatro, con contadas presentaciones, hasta que muchos tiraron la toalla ante el olvido ingrato de aquellos que habían hecho reír y que adultos no llevaban a su prole a observar lo que tanto les había dado.
Pese a esto algunos resistieron, como Job en el relato bíblico, y aún sobreviven y esperan fielmente a los niños, que son el motivo de su trabajo, aprenden nuevas técnicas para entretenerlos y se preparan para ellos. Es el caso de David Collantes, que trabaja para la Municipalidad de Santa Anita relatando cuentos infantiles en la llamada Alameda de la Cultura de este Municipio, el es estudiante de literatura de la Universidad Mayor de San Marcos y lo poco que gana le sirve para complementar su estudios, sin duda algo muy aplaudible.
Y si un niño lee esto, pues debemos decirle que lea más y que deje un rato la televisión, que tampoco queremos satanizar, porque, sino le pasará lo mismo que al pequeño Mike Tevé de la novela Charlie y la Fábrica de Chocolates, que de tanto querer estar en televisión entró dentro de una y salió pequeño como si aún siguiera en la pantalla. Así que si no desean esto, niños, a correr a la biblioteca, a leer y divertirse, desarrollar su imaginación y luego escuchar a estos simpáticos personajes que los harán, reír, gritar, llorar y un sinfín de emociones que puede crear una narración cuando está correctamente hecha.

viernes, 30 de octubre de 2009

Lima y su interminable producción:

Lima, es reconocida muy aparte de ser cuna de grandes artistas, y de una de las mejores comidas del continente, por ser la ciudad que alberga dentro de si a la capital de producción textil del Pacífico Sudamericano, y esa capital no es otra que el emporio comercial de Gamarra.


La historia de Gamarra es harto conocida, pero haciendo un pequeño resumen, se puede concluir que nació en base a la migración provinciana, y la búsqueda de una oportunidad, la cual fue encontrada, y muy bien aprovechada, al ver un déficit en la producción textil, siendo así que en la década de los sesenta, que nacen las primeras galerías y con el pasar de los años, lo que empezó como una búsqueda de oportunidad, se convirtió en una completa realidad, que extendió sus lazos hasta llegar al mismo centro de la capital donde muchos confeccionistas se afianzaron y producen ropa tanto como para el consumo interno, como para la exportación.

En este marco de emprendimiento, que realza a la ciudad, se realizó el día martes el concurso de un polo gigante cortesía de los fabricantes textiles del Centro de Lima, el evento se desarrolló en la plaza de la Merced, que se encuentra cerca al jirón de la Unión y fue sin duda una muestra impresionante, de lo que la creatividad de una nación puede hacer, y sobretodo que nuestro país no se encuentra desunido, sino todo lo contrario que en momentos difíciles como la recesión, que el mundo viene soportando se puede salir adelante en base a la unión y fortaleza.

Lo que también vale la pena resalar, es que todos los productos, que estos aplaudibles fabricantes realizan están hechos en base al algodón peruano de Tanguis, personaje que tanta fama alcanzará con el descubrimiento de las ventajas de nuestro clima para la producción de este insumo vital para la confección, con lo cual la ciudad de Lima aspira a convertirse en la ciudad número uno de la región en producción textil, compitiendo directamente con el mercado chino y otros más importantes, no con temor, sino en un ambiente de sana competencia y así lo demuestran nuestros valerosos empresarios.

Por otro lado, el día lunes y en realidad durante toda la semana, se viene mostrando una gran exhibición de dibujos cómicos, pero que tienen la gran misión de crear conciencia en la población sobre el cuidado del medio ambiente, lo cual sin duda es de total relevancia, ya que según datos ambientalistas, indican que el Océano Ártico estaría pronto a desaparecer, lo cual sería una desgracia, y ya en nuestra realidad, se debe recordar, que no estamos lejos de estos peligros, por lo cual debemos tomar conciencia.

La muestra, que es auspiciada por la fundación Lindley, tiene la misión de crear conciencia y además de unir lazos de fraternidad entre las naciones, ya que se pueden ver muestras de países tan lejanos como Montenegro o Rusia, las cuales tienen un claro enfoque apocalíptico del mundo, a comparación del enfoque brasileño, que resalta el aspecto forestal, ya que nuestro vecino país sufre una terrible desforestación, por lo cual los dibujos mostrados se enfocan en este tema, al igual que el nuestro.

Sin duda, la gran semana de Lima ofrece múltiples variantes y opciones para elegir, pero es importante reconocer la capacidad creativa de nuestros artistas, a su vez como el trabajo de nuestros productores, cuyos trabajon son realmente loables y resaltables.A ellos nos debemos.

Finalmente vale recordar, que aún quedan actividades por visitar, siendo los bailes y conciertos eventos, que sin duda no nos perderemos, se debe tener ojo vigilante para elegir las actividades, ya que el municipio de Lima se las ha ingeniado, para dar una inmensa gama de actividades que a uno le pueden faltar manos, pies y ojos para verlas todas. Quedan avisados y después de tomar precauciones, solo queda disfrutar.

Ricardo Maurtua Ludeña

La gran semana de Lima y el segundo concurso del Tacu Tacu: Ganador unánime toda la ciudad.






No hay algo que pueda unir más a una ciudad del tipo de Lima, que la comida. Este sustantivo tan peculiar, toma gran cuerpo, al exponerse en un lugar abierto al público, con limpieza y buenos precios, si a esto se le suma una buena sazón, pues el éxito está más que asegurado.
Es así, que en el marco de los primeros días de la Gran Semana de Lima (que empezó el viernes pasado) , que se realizaron diversas actividades, resaltando las de la gran maratón, que se inició en el paseo de los héroes navales, y que detuvo por algunos minutos el tráfico de una congestionada ciudad, pasando a la actividad principal del día, y que cerró con broche de oro los tres primeros días de las actividades: El segundo concurso de tacu tacu, que tuvo lugar en el parque de la muralla.
Escribir o hablar del tacu tacu es una actividad, que provoca la imagen mental de un combo demoledor, ya que este plato debe ser uno de los más consistentes de nuestra variada gastronomía, pero para escribir sobre este plato, se debe tener en cuenta algo de su historia.
Remontémonos a la colonia, y a la diversidad de culturas y las marcadas diferencias sociales, que existían dentro de ella, pues mientras españoles y criollos tenían beneficios tanto culturales como culinarios, indios y negros debían contentarse con comer los restantes de la mesa de sus patrones, en particular los últimos que se encontraban en la trágica condición de esclavos, y es por ello, que juntando las sobras de la comida de sus amos conseguían una mezcla muy suculenta, a lo que los indios llamaban tacu tacu, que quiere decir en quechua: mezcla- mezcla, y que con el pasar de los años, se convertiría en uno de los platos más representativos de la costa peruana, y del país entero.
Es así , que en la Gran Semana de Lima, como una de las actividades principales, que el domingo 25 se dio a lugar, al segundo concurso del tacu tacu, en el parque de la Muralla (otrora muralla que protegía a la ciudad de las posibles invasiones indígenas), concurso previamente precedido por el gran desayuno limeño, que tuvo como estrella al glorioso pan con chicharrón acompañado del camote frito, salsa de cebolla ,y el infaltable ají limeño, potaje que fue adquirido en grandes cantidades por el público , que desde las nueve de la mañana hizo una larga cola esperando el momento de recibir su porción, que se vendía a solo dos soles y cincuenta centavos, a cortesía de la Asociación Peruana de Porcicultores, quienes ofrecieron carne de calidad y bajos precios, lo que sin duda atrajo a más de uno a degustar el delicioso potaje, que solo era un aperitivo para lo que vendría más tarde.
Al promediar las diez de la mañana, se podía avizorar a los alrededores del estrado armado para la ocasión, a los chefs de los restaurantes que participarían en el segundo concurso del tacu tacu, a simple vista se podrían observar diferentes estilos de cocina, solo por la vestimenta y forma de instrumentos de los cocineros, lo que sin duda enriquecía la feria, ya que a mejor variedad mejor elección.
Dando un breve recorrido, por los más de diez stands se pudo ver una gran variedad de platos, y de diferentes tipos de restaurantes, resaltando el restaurant “Mi Barrunto”, que se encuentra ubicado a unas cuadras del estadio de Matute en la Victoria, y que presentaba para la ocasión, un tacu tacu oriental bañado en salsa ostión, y a su vez un pionono de frejoles negros, lo cual era sin duda una novedad para los comensales, quienes atiborraron el stand de la cevichería, ya que ese es el plato fuerte del restaurant, que para la ocasión se encontraba a solo diez nuevos soles.
Otra participante, que llamó la atención fue la chef de la Asociación de las comidas típicas y bebidas del norte, quien preparó un delicioso tacu tacu bañado en la salsa, que se suele colocar al seco de cabrito, plato exquisito que también vendía a precios módicos. Sin duda un gol de media cancha.
Pero, quien resaltó ante los ojos del distinguido jurado, que estaba encabezado por el internacional chef Flavio Solórzano, fue un tacu tacu basado en la receta tradicional , pero adicionado de chorizo ibérico y un gran filete de trucha frita, lo cual hizo ganador al mencionado plato del restaurante Tayta, que se encuentra ubicado en el pasaje Santa Rosa, quedando en segundo lugar y tercer lugar los restaurantes Sicilia`s y el Food Town respectivamente, ambos restaurantes, se basaron el la diversa e infinita combinación de este plato.
Sin lugar a dudas cabe resaltar que muy aparte del premio, que es una decisión del jurado, la cual es totalmente respetada, quien resultó, como el gran ganador de este concurso fue el público, que tuvo que esperar un par de horas, porque inmediatamente seguía el festival del anticucho, donde pudieron probar el delicioso piqueo, a tan solo un sol con cincuenta céntimos, y es que en ocasiones así uno se siente orgulloso de vivir en una ciudad, que no solo acoge costumbres locales, sino que está abierta al desarrollo.
Por lo tanto, se puede definir como una verdad, que no hay mejor integrador para las diversas culturas peruanas, que la cocina, ya que dentro de una ella todos cooperan y dan un granito de arena, o en este caso una cucharada de tacu tacu, para poder apoyar a la integración nacional. Es así, que podemos decir firmemente, y tomando una frase interpretada por el genial y desaparecido Arturo “Zambo” Cavero, que estamos ¡Contigo Perú!

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